domingo, 30 de julio de 2017

La construcción de la iglesia de San Martín de Palo


Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Bóveda estrellada de la iglesia de San Martín de Palo.


Los archivos notariales constituyen una magnífica fuente para la investigación histórica. Desde finales de la Edad Media, un sinfín de actos jurídicos tales como testamentos, capitulaciones matrimoniales, contratos de obras, compra-ventas, préstamos, arrendamientos, poderes, ordenanzas gremiales, estatutos de sociedades, etc., han sido y son recogidos por notarios y escribanos, quienes les otorgan la forma documental adecuada para que sirvan como testimonio y prueba de validez legal. Todos esos documentos y escrituras redactados y autorizados con la firma del notario, se guardan encuadernados de forma ordenada, constituyendo lo que conocemos como protocolos notariales. Los documentos que conforman estos protocolos nos ofrecen una valiosa y abundante información sobre la vida cotidiana de nuestros antepasados y la "pequeña historia" de las mentalidades, la economía, el derecho, la genealogía, la cultura o el arte.

Precisamente para el conocimiento de la historia del arte son de gran utilidad las "capitulaciones y concordias" (contratos) que los concejos establecían con los maestros a los que se encargaba la realización de algún tipo de obra artística, ya que nos aportan datos concretos sobre su autoría, fecha, forma de ejecución, coste, materiales empleados, etc.

Buscando documentación sobre Palo en el Portal de Documentos y Archivos de Aragón (DARA), encontré las imágenes digitalizadas de las trazas de la techumbre y la puerta de la iglesia de San Martín de Palo. Ambas están contenidas en un protocolo del año 1630 (1) perteneciente al notario Francisco de las Ortigas, residente en Barbastro, y forman parte del acuerdo entre el concejo de Palo y Claudio Casales, un cantero residente en Graus, para la construcción de la iglesia de la localidad.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Comienzo de la "capitulación y concordia" entre el concejo de Palo y Claudio Casales. Foto: AHPHU

Aunque en realidad no se trataba de la construcción de un templo nuevo, sino de la ampliación de la iglesia de la localidad, el edificio resultante sólo conservó del anterior la torre-campanario y una capilla.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Torre campanario de la iglesia de San Martín de Palo

Pero ¿cómo era la iglesia anterior? Gracias a las visitas pastorales sabemos que en el año 1543 ésta tenía, además del altar mayor, una capilla dedicada a San Antonio y un campanario con tres campanas. Es probable que la capilla que está a los pies del templo actual en su lado sur (a la izquierda de la entrada), con bóveda  de cañón apuntado (típico de la arquitectura gótica) se corresponda con la antigua capilla de San Antonio.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Capilla de bóveda apuntada, perteneciente al templo antiguo.
 
Otras visitas posteriores (2) describen la iglesia como pequeña y con un coro de tamaño desproporcionado con respecto al del templo, al que, además, le restaba luz. La cabecera de la iglesia estaba orientada al este y la puerta de acceso en un lateral, posiblemente en el lado norte. Todos estos datos nos hablan, claramente, de un templo medieval, posiblemente tardorrománico o gótico, que habría sustituido a la iglesia de San Climén (San Clemente) como parroquia del lugar.

A finales del siglo XVI la iglesia de San Martín presentaba varias deficiencias que los sucesivos obispos de Barbastro se encargaron de señalar en sus visitas:

En 1585 se ordenó ampliar la lumbrera del coro para dotar de más luz al interior de templo, poner rejas y bastidores en algunas ventanas y retejar la cubierta.

En 1587, ampliar el coro y hacer un suelo nuevo.

En 1593, abrir una lumbrera en la zona de la iglesia donde se colocaban las mujeres.

En 1595, construir una sacristía. Esta obra se llevó a cabo dos años más tarde, tal y como indica la fecha inscrita en el dintel de piedra de su puerta de acceso.  La existencia de dicha inscripción ha motivado el hecho de que algunas fuentes consideren la fecha de 1597 como la de la construcción del templo.  



Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Inscripción en el dintel de la puerta de acceso a la sacristia, en el que puede leerse la fecha de 1597


Sin embargo, todas estas obras debieron resultar insuficientes, por lo que en 1624, Pedro de Apaolaza, Obispo de Barbastro, ordenó que la iglesia se ampliara por su parte posterior todo lo que fuera necesario para darle espacio e iluminación suficientes:


"La yglesia parrochial del dicho lugar avemos visto que es pequeña para que con devoçion y decentemente puedan asistir a los dibinos officios por ser mucha la poblacion y ocupar la mitad della el coro, a cuya ocasion la haze muy obscura y lobrega. Y aviendo visto que la primizia esta sobrada y la yglesia bien proveyda, acordamos que se alargue por la parte de atrás la yglesia lo que fuere necessario para darle el espacio conviniente y que tenga vastante luz."

El concejo de Palo recogió el mandato y encargó a un maestro de obras, posiblemente Claudio Casales, la realización de un proyecto. Éste recibió el visto bueno del nuevo obispo de Barbastro, Alfonso de Requesens, quien en 1626 ordenó que, en el plazo de un año, se ejecutara la ampliación de la iglesia, obra que debía ajustarse al proyecto que le había sido presentado. Dicho proyecto contemplaba cambiar la orientación del templo, situando el altar mayor y el retablo en el lado donde se encontraba el coro, y la puerta principal en el lado donde se hallaba hasta entonces el altar mayor: es decir, situar la cabecera en el lado oeste y los pies del templo en el lado este. Además, había que construir una capilla en el lugar donde se situaba la puerta de acceso y reparar el chapitel del campanario.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la iglesia de Palo
Traza o plano de la iglesia de San Martín de Palo. Foto: AHPHU


Finalmente, en enero de 1630 se firmó la concordia entre el concejo de Palo y Claudio Casales para la realización de las obras de reforma y ampliación de la iglesia de San Martín. No sabemos mucho acerca de su artífice, Claudio Casales: tan sólo que, con posterioridad a su trabajo en Palo, fue uno de los canteros que intervinieron en la construcción de la iglesia de San Bartolomé de Burceat. Quizá interviniese también en las obras de la iglesia de Perarrúa, ya que se le pide que haga "el púlpito de yesso con sus figuras conforme el de la iglesia de San Martín de Perrarua (sic), o mejor si mejor pareciere a los dichos jurados de Palo".

Los términos o condiciones del contrato fueron:

El edificio habría de medir 96 palmos de longitud, 32 de anchura y 48 de altura. El palmo aragonés equivalía a 0,193 metros. Dichas medidas concuerdan con lo que mide la iglesia en la actualidad: 18,66 metros de longitud, 6,22 de anchura y 9,48 de altura.


Habría que construir cinco capillas, todas ellas con proporción y simetría:

Las dos junto al presbiterio, de 24 ó 26 palmos de alto, 16 de ancho y 10 de fondo.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
La escalera de acceso al coro y un baptisterio ocupan en la actualidad el lugar donde debería haberse construido una capilla.

La de enfrente a la capilla bajo el campanario (lado sur), habría de ser semejante a ésta pero con bóveda de crucería. Esta capilla no existe en la actualidad, ya que su lugar lo ocupa la escalera de acceso al coro y un pequeño baptisterio.
Las otras dos, de 18 ó 20 palmos de altura.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Una de las capillas de nueva construcción.


Derribar los muros de la vieja iglesia y hacer los cimientos de nuevo. Los muros en superficie habrían de tener 4 palmos de grosor y estar reforzados con estribos de piedra de buena calidad y de ocho palmos de grosor.

El nuevo techo (casco) de la iglesia dispondría de arquitrabe, friso y cornisa.

Hacer una nueva sacristía en el lado del Evangelio (a la izquierda del altar), con puerta de acceso desde el presbiterio. Sus medidas habrían de ser: 20 palmos de alto, 7 de ancho y 16 de largo. Aunque no figure en el documento, para la puerta de la sacristía se aprovecharía el dintel de 1597 anteriormente citado.
La iglesia debería tener 3 cruceros de 9 naves y la capilla mayor habría de estar coronada por una bóveda de crucería, tal y como se mostraba en el plano.

El suelo de la iglesia habría de enladrillarse o enlosarse.

La portada de la iglesia tendría que estar decorada con sendas pilastras, con su pedestal, basa y capitel, y un entablamento con arquitrabe, friso y cornisa, rematado por un frontón circular. Y sobre dicho conjunto, un óculo. En la actualidad hay un pórtico de entrada que probablemente se construyese con posterioridad y que tapa la parte superior de la portada, permitiéndonos contemplar sólo las pilastras, de ejecución bastante más rudimentaria que lo reflejado en el plano.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la iglesia de Palo
Traza de la portada. Foto: AHPHU
 
Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Puerta de la iglesia en la actualidad



En un estribo de la iglesia habría de hacerse un púlpito de yeso con sus figuras, al estilo del de la iglesia de San Martín de Perarrúa.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Púlpito de la Iglesia de San Martín.

Hacer una escalera para subir al coro y una puerta de acceso a la torre.

Hacer un arco de piedra de buena calidad para sostener el coro. Éste habría de ser de madera labrada, con vueltas de yeso o de la misma madera. El coro que existe en la actualidad no se corresponde con el descrito en el documento, ya que éste se sitúa en la segunda plata del pórtico de entrada al templo y no sobre un arco de piedra. Como ya he indicado anteriormente, este pórtico parece posterior, probablemente de finales del siglo XVIII o comienzos del XIX.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Vista desde la cabecera con el coro al fondo de la imagen.

Todas las bóvedas de la iglesia y capillas habrían de construirse con tosca (piedra caliza), yeso y argamasa. Los arcos formeros y los de las capillas también habrían de ser de tosca u otro tipo de piedra.

 
Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Bóveda estrellada en la nave central de la iglesia de San Martín de Palo
Blanquear y perfilar el techo de la iglesia y capillas.
Hacer las lumbreras que sean necesarias, tanto en la nave central como en las capillas y sacristía.
Hacer una alacena en la sacristía de 4 palmos de ancho, 3 de fondo y 12 de alto.
 
El tejado de la iglesia, capillas y sacristía se cubriría con losas, y se levantaría un muro de 4 palmos por encima de la bóveda. Sobre ésta, una falsa de madera con ventanas a los cuatro vientos.


Desmontar y volver a montar en su nuevo emplazamiento los altares y retablos ya existentes, tanto los mayores como los de las capillas, y hacer los altares de las capillas de nueva construcción.

Hacer las puertas de la iglesia y de la sacristía, además de un armario en esta última, con sus herrajes, cerrajas y llaves.

Hacer tres gradas de piedra de buena calidad en el presbiterio, de un palmo de altura cada una.

Espalmar (enlucir), pulir y blanquear con yeso de buena calidad el interior de la iglesia.

En cuanto a los materiales, el cantero podría usar todas las piedras y losas de la iglesia vieja, así como la cal del cementerio, excepto las piedras de la torre y campanario, la madera de los bancos y las pilas de bautismo y aceite. El resto de material necesario lo ha de aportar el propio Claudio Casales.
El concejo de Palo se comprometía a proporcionarle maderos para hacer andamios, cortados (en luna menguante) y acarreados hasta el lugar de la obra. Una vez acabada la obra, éstos habrían de ser restituidos por el constructor.

El plazo de ejecución de la obra sería de cinco años a contar desde la firma del contrato, con una penalización de 200 escudos si no se cumplía dicho plazo. A su finalización, la iglesia se entregaría limpia de escombros y "segura de muros y cimientos" y sería revisada por dos oficiales nombrados por el obispo de Barbastro.

El coste total de la obra ascendería a la suma de 1800 escudos (o libras) jaqueses: 400 al contado y el resto pagaderos durante 17 años (desde 1631 hasta 1647) a razón de 85 libras anuales, quedando un sobrante de 45 libras. Dicha cantidad se obtendría de la primicia, tributo que, además del diezmo, pagaban a la Iglesia los vecinos de la localidad.

El escudo en el Reino de Aragón equivalía a la libra jaquesa, moneda de cuenta que, a su vez, equivalía a 20 sueldos jaqueses. Por lo tanto el precio de la obra fue de 36000 sueldos jaqueses, Para hacernos una idea de su coste, baste con indicar que en la época de construcción de la iglesia, en Palo se podía comprar una viña por un precio de 280 sueldos o un olivar por 200. Las dotes que se entregaban a las hijas de las familias acomodadas solían oscilar entre 2000 y 6000 sueldos (3).

Los vecinos de Palo trabajarían a su propia costa en la obra de la iglesia durante cinco jornadas en días festivos, con licencia para ello del obispo de Barbastro.
El constructor recibiría alojamiento y vecindad en Palo durante el tiempo que durase la obra y podría usar los utensilios para recoger las primicias que hubiera en la casa de la primicia, pero no podría tener ganado ni tendría que pagar contribuciones al concejo de Palo.
Los 45 escudos que sobraban de la primicia, se quedarían para el constructor a cambio de no pedir más jornadas de los vecinos de Palo.

Los trabajos comenzaron pronto, pues el obispo ya no volvería a urgir al concejo de Palo para que comenzaran las obras. En sus visitas de 1633 y 1635 hace mención a "el artífice que haze la yglesia parrochial".

No sabemos en qué fecha acabaron las obras, pero en la década siguiente seguía habiendo problemas en el templo. O bien la obras se prolongaron más de lo debido, o bien éstas se ejecutaron de forma deficiente, ya que en 1641 el obispo ordenaba al concejo de Palo que reparara y retejara la cubierta de la iglesia y que se quitara y desescombrara la tierra que había amontonada a su alrededor. Dicho mandato se repitió en las visitas de los años siguientes para desaparecer a partir de 1648.

Iglesia parroquial de Palo Construcción de la Iglesia de Palo
Interior del templo.

El resultado final de la obra del siglo XVII se ha mantenido prácticamente sin modificaciones importantes hasta nuestros días. En una intervención llevada a cabo a finales del siglo pasado se restauró la cubierta, se pintaron los paramentos y bóvedas del interior y se cambió el acceso exterior a la torre por uno nuevo desde el coro.

(1) AHPHU (Archivo Histórico Provincial de Huesca), Protocolos notariales de la provincia de Huesca, ES/AHPHU - 004032 fols. 30 al 38.

(2) Estas visitas pastorales se incluyen en los libros parroquiales de Palo que se encuentran en el Archivo Diocesano de Barbastro. Las reproducciones fotográficas de dichos libros me fueron proporcionadas por Jesús Cardiel Lalueza, al cual quiero expresar mi agradecimiento por su ayuda y enorme generosidad.

(3) Información obtenida en: http://gensobrarbe.blogspot.com.es/2014/11/dote-mariana-de-broto-ano-1673.html




domingo, 12 de junio de 2016

El nombre de Palo


 El significado del nombre del pueblo de Palo siempre ha suscitado bastante curiosidad entre aquellas personas conocedoras de su existencia. Muchas veces me han preguntado acerca de su origen y significado. No soy experto en la materia y, por lo tanto, no me atrevería a lanzar una hipótesis sobre el porqué del nombre de Palo, por lo que me limitaré a recoger lo que han publicado algunos estudiosos de la toponimia, disciplina que se encarga del estudio del origen de los nombres propios de lugar, así como del significado de su raíz.

 La mayoría de las hipótesis coinciden en el origen prerromano del nombre, y están casi todas recogidas en la obra Toponimia mayor de Aragón: sus poblaciones, de Pascual Miguel Ballestín.

La primera de estas hipótesis traduce Palo como "cerca del molino".

La segunda lo relaciona con el celta palas "pastor", y Pai-ialo sería "campo con pastos cerca de un límite". 

Una tercera haría proceder Palo de la raíz -pal, con significado de roca.

Blanca María Prosper, en Toponimia prerromana hispánica de base *pál- , encuentra una base hidronímica, es decir, relacionada con el agua.

Manuel Benito Moliner, en Pueblos del Alto Aragón: el origen de sus nombres 
cree que es una voz aragonesa de origen prelatino con el significado de pala: pendiente escarpada y lisa de una montaña.

Muy similar a ésta es la hipótesis de Bienvenido Mascaray (con orígenes familiares en Palo), quien en el artículo publicado en el Suplemento Domingo del Diario del Alto Aragón el Domingo, 5 de enero de 2014 , págs. 16 y 17, lo relaciona con la palabra ibérica pala“faja de tierra muy pendiente que se paraliza o descansa”.

En estas dos últimas interpretaciones, el topónimo Palo describiría perfectamente la ubicación física de la localidad.


Palo nombre significado ubicación
Palo está ubicado en la falda del Tozal de Santa Bárbara.

 Otra hipótesis, también recogida por Manuel Benito Moliner, en Pueblos del Alto Aragón: el origen de sus nombres, establecería un origen romance, derivando Palo del término latino Palatium que, además de palacio, también significa propiedad o granja.

 En mis tiempos de estudiante de Historia Medieval en la Universidad de Zaragoza, el profesor Antonio Ubieto me sugirió la posibilidad de que el nombre de Palo derivara del latino "palus", que significa zona pantanosa. Aunque en apoyo de esta hipótesis acudiría la existencia en el término de Palo de dos partidas denominadas Las Lacunas y Las Paúles que en el pasado estuvieron inundadas (a comienzos del siglo XX todavía afloraba agua bajo su superficie), me inclino a pensar que origen del nombre tendría más que ver con la ubicación del pueblo en la pala de un tozal que con la existencia de terreno pantanoso en sus inmediaciones.

sábado, 2 de abril de 2016

Sebastián Gota, un atleta de otros tiempos.


 Aprovechando que mañana, día 3 de abril, se celebra la primera edición del Trail Valle de La Fueva, hoy vamos a recordar la figura de Sebastián Gota Pera, vecino del pueblo de Palo y esforzado atleta, quien consiguió ganar la "Corrida de la Cuchara" hasta en 10 ocasiones.

 Dicha carrera se celebra en Aínsa cada 14  de septiembre, vinculada a la celebración de La Morisma. Sobre su origen hay varias versiones, todas ellas relacionadas con la reconquista de Aínsa, pero la preferida por la tradición oral es la que relaciona la prueba con la victoria de las tropas cristianas de Garci Ximénez sobre los musulmanes. Un soldado corrió para comunicar la noticia a la reina cristiana, quien, como muestra de agradecimiento y recompensa, entregó al emisario la cuchara de plata con la que estaba comiendo.

 Según la misma tradición, la Corrida de la Cuchara se vendría celebrando en Aínsa desde la época medieval. Sin embargo habrá que esperar hasta finales del siglo XVIII para encontrar una de las primeras referencias documentales de la carrera, en concreto, el escrito de un comisionado enviado por el Gobierno al Altoaragón en noviembre de 1794 (*).

 Los participantes en la prueba tomaban la salida junto a la Caseta de Pascualillo en el monte de Guaso, cerca del puente sobre el Ena, y, tras un recorrido de casi tres kilómetros, finalizaban en la Plaza Mayor de Aínsa. Este recorrido, salvo pequeñas variantes, es el que se ha venido manteniendo hasta la actualidad. El premio para el vencedor era una cuchara de plata, mientras que el segundo clasificado recibía un par de medias.

 Un panel situado en la sede del Ayuntamiento de Aínsa nos muestra el palmarés de la carrera, en el que ocupa un lugar destacado nuestro protagonista, el palense Sebastián Gota.


Gota Sebastan Pueblo de Palo Panel conmemorativo Aínsa
Un panel en el Ayuntamiento de Aínsa recuerda a los vencedores de la Corrida de la Cuchara.



 Gracias al Censo electoral de 1890 sabemos que Sebastián habría nacido en torno a 1841-1842 (puesto que tenía 48 años en el momento de la elaboración del censo), que era carpintero de profesión, y que vivía en en número 12 de la calle San Victorián de Palo, en la casa conocida como Casa Gota

Sebastián Gota Pera Pueblo de Palo Historia de Palo Corrida de la Cuchara Aínsa
Casa Gota, en Palo. A la izquierda del balcón se puede apreciar el lugar donde estaba la baldosa conmemorativa.

 En la fachada de Casa Gota hubo, hasta hace no mucho tiempo, una baldosa que conmemoraba las hazañas de Sebastián en la Corrida de la Cuchara. Su texto decía así:
"En el año 1868 en la Billa de La Ynsa, des de el dia 14 de septiembre, asta el 1881 Fueron Ganados los premios de la corrida por sabastian Gota, natural de Palo, distrito de la Misma. Cuyos premios 10 cucharas de Plata y un par de medias"


Sebastián Gota Pera Pueblo de Palo Historia de Palo Baldosa conmemorativa Corrida de la Cuchara Aínsa
Fotografía de la baldosa conmemorativa. Foto realizada en 1974 por Pepe Gracia, de Boltaña, y amablemente cedida por José María Lafuerza, presidente del Club Atlético Sobrarbe



 Esta baldosa de cerámica es prácticamente la única fuente documental que existe sobre la celebración de la Corrida de La Cuchara en el siglo XIX. Actualmente la baldosa se encuentra en paradero desconocido, fuera del lugar para el que fue concebida y realizada.

 Me gustaría que este pequeño homenaje a Sebastián Gota y sus gestas deportivas sirviera también para resaltar la importancia de valorar y conservar el rico patrimonio histórico y cultural que nuestros queridos pueblos atesoran.

(*) LAFUERZA, José María, y PARDINILLA, Ignacio: Corrida de la cuchara de Aínsa: una carrera siglos de historiaCentro de Estudios del Sobrarbe, Aínsa, 2012.

domingo, 28 de febrero de 2016

José Solanilla y Lacambra, un bandolero de Palo.


 Tal día como hoy, un 28 de febrero, pero de 1875, moría Mariano Gavín, popularmente conocido como el Bandido Cucaracha, el más famoso de los bandoleros aragoneses. Héroe para unos, villano para otros, la figura de Cucaracha ha estado presente desde entonces en muchas historias y leyendas de la tradición aragonesa, especialmente de la zona de Los Monegros, donde se desarrollaron la mayor parte de sus correrías.


José Solanilla y Lacambra, historia de Palo
Vista de la Sierra de Alcubierre, escenario de las andanzas de Cucaracha. Foto: Zaka


 Mariano Gavín fue sorprendido por una patrulla de la Guardia Civil mientras descansaba junto a cuatro de sus compañeros en el corral de Lanica, una paridera de ganado próxima a la localidad de Lanaja. Tras un intenso tiroteo, los cinco bandoleros fueron abatidos por los disparos de los guardias. La partida de defunción [i]  que se conserva en la parroquia de Lanaja nos proporciona los nombres y algunos datos de los fallecidos. Entre ellos cabe destacar la presencia de José Solanilla y Lacambra, natural del pueblo de Palo.

 Dicha partida de defunción nos informa de que José Solanilla tenía 35 años en el momento de su muerte (nacería, pues, entre 1839 y 1840), que era natural de Palo, y que era hijo de Antonio (Solanilla) y Antonia (Lacambra), también naturales de Palo. Al no conservarse los registros parroquiales de Palo de esa época, es difícil poder precisar de qué casa de Palo provenía José Solanilla. Es más que probable que su familia fuese de las más humildes del pueblo y que, como a tantos otros, el hambre y la necesidad le empujaran al bandolerismo. He consultado el Amillaramiento (padrón de las propiedades de los vecinos) de Palo de 1863 y entre los propietarios de la localidad no se encontraba nadie con el apellido Solanilla, lo cual creo que puede corroborar el origen humilde de nuestro protagonista.

José Solanilla y Lacambra, Historia de Palo
Cartel de la película de animación El Bandido Cucaracha , de Héctor Pisa y Juan Alonso, recientemente estrenada.


 Parece que Solanilla gozaba de buena presencia, pues “vestía con elegancia, tenía un gran representado, sumamente blanco, con cara hermosa de fino cutis, cubierta de larga barba, limpia, negra y bien aseada”[ii].

 En algunas fuentes consultadas (Wikipedia incluida) es bastante frecuente la confusión entre José Solanilla y uno de los cabecillas de la banda de Cucaracha conocido como El Guarnicionero de Alcolea (a) “la Víbora”. Hay que decir que se trata de dos personas distintas, ya que El Guarnicionero no se encontraba el 28 de febrero en Lanica, sino que fue capturado meses más tarde en Castejón de Navarra, tal y como lo recogería el diario El Diario de Huesca en su edición del 21 de diciembre de 1875:

"La noticia de la prisión del Guarnicionero de Alcolea (a) la Víbora, el más temible de los bandidos de Cucaracha, en cuya partida ejercía el cargo de segundo jefe, ha llenado de satisfacción a la mayor parte de los pueblos de los partidos de Fraga y Sariñena, donde no se goza aún de la tranquilidad necesaria, pues existen restos de las antiguas cuadrillas, tan temidos como lo fueron estos, y los que no desaparecerán hasta que la Guardia civil vuelva a sus ordinarios cantones y ejerza su acostumbrada y combinada vigilancia sobre los criminales”. Un solo guardia civil, que por haber servido en esta provincia conocía al Víbora, ha llevado a efecto su captura en Castejón de Navarra. El preso se halla desde la semana anterior en la cárcel de Fraga [iii].






[i] ANDOLZ, Rafael: El bandido Cucaracha y Puchamán de Lobarre. Librería General, Zaragoza, 1987, págs.  50 y 51. Los fallecidos fueron: Mariano Gavín y Suñén, (a) Cucaracha, Antonio Sampériz Peralta, (a) el Cerrudo, Melchor Colomer y Terrer, (a) el Herrero de Osso, José Bernad y Rivas, (a) el Molinero de Bellver, y José Solanilla y Lacambra.

[ii] ADELL CASTÁN, José Antonio, y GARCÍA RODRÍGUEZ, Celedonio: Historias de bandoleros aragoneses. Editorial Pirineo, , Huesca, 2000, pág. 73.

[iii] El Diario de Huesca, 21 de diciembre de 1875, pág. 2 y 3.

domingo, 27 de septiembre de 2015

La romería de San Agustín y sus "excesos".


 Las romerías constituyen, ya desde antiguo, una de las manifestaciones más importantes de la religiosidad popular en nuestro país. Prácticamente no hay localidad, por pequeña que ésta sea, que no celebre una o varias romerías repartidas a lo largo del calendario.

 Tenemos constancia documental de que ya en el siglo XVIII se celebraban romerías en Palo por San Jorge (23 de abril), Santa Bárbara (el primero de mayo), Santa Brígida (el 8 de mayo), las Letanías de Mayo (a mediados de mes), Bruis (a finales del mismo mes) y San Agustín (el 28 de agosto). En la actualidad se conservan todas, a excepción de la de las Letanías de Mayo, aunque las de Santa Bárbara/San Pedro y Santa Brígida han variado su fecha de celebración.

Romerías en Palo Huesca
Romería en Bruis en los años 60.



 Una de las que todavía se sigue celebrando es la San Agustín, que congrega a los vecinos de Murillo de Monclús, Formigales y Pablo, pues la ermita se encuentra prácticamente en la linde de los tres pueblos. La romería se celebra a finales de agosto, muy cerca ya del comienzo del año agrícola, por lo que, antiguamente, las casas más desahogadas económicamente aprovechaban para cerrar la contratación de criados y criadas.

Romerías en Palo Huesca
Exterior de la ermita de San Agustín

 A finales del siglo XVIII la organización de la romería corría a cargo de los regidores o alcaldes de los tres pueblos, quienes, además, se beneficiaban del arriendo de una barraca o taberna en la que los romeros podían "aliviarse" del calor agosteño o "celebrar" el cierre de algún trato ventajoso. Parece ser que las celebraciones excedían lo estrictamente religioso y que la jornada acababa a altas horas de la noche entre el jolgorio y los excesos de los feligreses. Ante las reiteradas quejas y denuncias del párroco de Formigales, custodio de la llave de la ermita (y algo celoso de que los beneficios económicos de la romería fueran a parar a manos de los concejos) el Obispo de Barbastro se vio obligado a intervenir, declarando la ermita en entredicho y ordenando que las llaves, alhajas y ornamentos de la misma quedasen bajo custodia del prior del santuario de Bruis "hasta tanto que cese el abuso de la detestable concurrencia". En caso de no ser así, decretaría el derribo definivo de la ermita.


Romerías en Palo Huesca
Interior de la ermita de San Agustín en la actualidad.



  Afortunadamente parece que la cosa no pasó a mayores y que las aguas volvieron a su cauce, ya que la tradición se ha mantenido hasta nuestros días, sirviendo esta romería como punto de celebración y encuentro de las gentes que todavía pueblan en Valle de La Fueva.

domingo, 17 de mayo de 2015

Palo en 1908




 Un día, buscando información sobre Palo en la magnífica Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España, encontré una obra titulada Guía de la provincia de Huesca con noticias de interés general relativas a varios servicios públicos publicada en 1908 por Adrián Hernández y Cerezo, oficial del Cuerpo de Correos. En el preámbulo del libro, el autor confiesa que las informaciones que allí aparecen le fueron proporcionadas por sus propios compañeros de Correos y los curas párrocos de las diversas localidades de la provincia.

  La obra consta de tres partes:

  • En la primera encontramos información general sobre los sistemas de comunicaciones y telecomunicaciones de la época (Correos, telégrafos, teléfonos, terrocarriles, carruajes, carreteras, etc…).
  • En la segunda aparece una breve descripción de la provincia de Huesca y la guía de la capital y de las poblaciones pertenecientes a su partido judicial.
  • En la tercera se incluye la guía del resto de localidades de la provincia clasificadas según sus partidos judiciales.

Palo Huesca Guía de 1908


 Es en esta última parte, en la página 175 y, dentro del partido judicial de Boltaña, donde aparece Palo. En primer lugar se ofrece información general sobre su población, situación y comunicaciones y los nombres de los cargos públicos (alcalde, secretario, etc…), párroco, maestro y cartero. A continuación, los distintos oficios que, además de los estrictamente agrarios, se desempeñaban en el pueblo, seguidos de los nombres de los que los ejercían. Como curiosisad, destaca el número de alpargateros (4), mucho mayor que el de otras localidades de tamaño similar o mayor.

 A continuación transcribo la información:

PALO
Lugar de 163 habitantes. Obispado de Barbastro. Distrito Electoral de Boltaña. Situado
a 80 Km. de Huesca y a 40 de Barbastro cuya estación de ferrocarril es la más próxima.
Carruaje desde Barbastro hasta Mediano y desde aquí camino vecinal. Fiesta el 15 de Agosto.

Alcalde, D. Joaquín Santorromán
Secretario, D. Ramón Ferrer
Juez, D. Florencio Cavero
Fiscal, D. Joaquín Cosculluela
Párroco, D. José Giral
Maestro, D. Antonio Viu
Correos, D. Mariano Perís

Alpargaterías
Amado Cavero
Francisco Bestué
Joaquín Bestué
Miguel Palacio

Barbería
Joaquín Cosculluela

Carpinterías
Mariano Garcés
Martín Pera

Comestibles
Antonio Fantova

Herrería
Ramón Palomera

Médico
Jacinto Bestué

Posadas
Antonio Fantova
Joaquín Román

Propietarios
Antonio Viu
Joaquín Román
José Lalueza.

lunes, 30 de marzo de 2015

Vicente Lacambra Serena, un escritor nacido en Palo.


 Vicente Lacambra Serena nació en Palo el 18 de enero de 1876. Aunque por sus apellidos bien pudiera pensarse que era descendiente de alguna de las casas del lugar, lo cierto es que el hecho de su nacimiento en Palo se debió a que su padres (el padre era natural de Arro) residían allí de manera temporal.


Vicente Lacambra Serena
Vicente Lacambra (foto: Fundación Pablo Iglesias)
 En 1904 trabajaba como empleado de Consumos en el Ayuntamiento de Barcelona, empleo que pudo haber conseguido gracias a su amistad con Manuel Compte Porta, alias Nelo, quien, además, le introduciría en los ambientes más turbios de la noche barcelonesa. Nelo era lo que se conocía en la época como un guapo o pinxo, ya que ejercía de matón para el Edén Concert, uno de los locales nocturnos de la ciudad. Además contaba con apoyos en el mundo de la política ya que también hacía "trabajos" para el Partido Liberal Conservador, lo que le permitía delinquir con total impunidad. Hay que decir que en la Barcelona de aquellos años el ambiente del hampa y el de la política estaban muy entreverados puesto que políticos, empresarios y caciques se servían de matones para extorsionar, amedrentrar o eliminar a sus adversarios.

 Metido en este ambiente, Vicente Lacambra, alias Vicentet, se vería envuelto en uno de los casos de asesinato más famosos de la época, el del Aragonés, otro matón, nacido en Almonacid de la Sierra (Zaragoza) y afincado en Barcelona. Su verdadero nombre era Nicolás Gálvez Martínez, pero lo había cambiado por el de Gregorio Brau para no avergonzar a su familia. El Aragonés era enemigo declarado de Nelo, a quien había amenazado de muerte en varias ocasiones. La noche del 8 de marzo de 1904, El Aragonés, se presentó en el Edén Concert con el objeto de provocar a Nelo, pero fue expulsado del local por un guardia municipal. Nelo, supuestamente acompañado de Vicente Lacambra, salió tras él y le disparó con una pistola en la calle Arolas. El Aragonés  se refugió en la chocolatería La Mallorquina, pero de nada le sirvió, pues Nelo y su acompañante entraron en el local y, tras un forcejeo, acabaron con su vida.

 Nelo fue detenido con el cuchillo todavía manchado de sangre en sus manos, pero Vicente Lacambra no sería apresado tras el suceso, sino que a la mañana siguiente se presentó voluntariamente en el Gobierno Civil para intentar demostrar su inocencia, apoyado por la declaración de Nelo, que le exculpaba del crimen. De nada le sirvió, ya que ingresó inmediatamente en el calabozo. Tampoco a Nelo le sirvieron en esta ocasión sus contactos en las altas esferas políticas.


Vicente Lacambra Serena
Vicente Lacambra y Nelo tras el juicio. Foto: Archivo de ABC

El suceso fue muy comentado en la época, y el juicio, que comenzó el 13 de junio de 1905 en la Audiencia de Barcelona, suscitó gran expectación en la capital catalana. La defensa de Vicente Lacambra insistió en la inocencia de su defendido pero la sentencia del Tribunal fue implacable: pena de muerte para Manuel Compte Porta, alias Nelo y cadena perpetua para Vicente Lacambra Serena, alias Vicentet. Tampoco tuvo el efecto deseado una carta escrita por el hermano de Vicente Lacambra en la que se autoinculpaba del asesinato. Los periódicos de la época calificaron esta carta como "una burda combinación para conseguir la revisión de la causa" y todos, sin excepción, señalaron a nuestro personaje como cómplice del asesinato, aunque las pruebas contra él no fueran concluyentes.



 Vicente ingresaría en el Penal de San Miguel de los Reyes, en Valencia, para cumplir su condena y desde ese momento no cejaría en el empeño de demostrar su inocencia. Sus argumentos y el tesón con el que los defendía debieron convencer a la intelectualidad de la época, pues se creó una comisión para solicitar su indulto. Esta comisión estaba encabezada por Jacinto Benavente y contaba con el apoyo de personalidades de la talla de Azorín, Benito Pérez Galdós, Mariano de Cavia, Eduardo Marquina, José Ortega y Gasset, Eduardo Zamacois, Luis de Zulueta o Joaquín Dicenta.

 Tras una reunión de la comisión con el Presidente del Gobierno, Eduardo Dato, el 16 de diciembre de 1913 Alfonso XIII firmaba el indulto de Vicente Lacambra Serena. La casualidad quiso que el anuncio del indulto coincidiera con el estreno en Madrid de La Malquerida, una de las obras de teatro más aclamadas de Jacinto Benavente. Esa misma noche el dramaturgo declaró que le complacía más la noticia del indulto de Vicente que el éxito obtenido por su obra.


Vicente Lacambra Serena
Reportaje en Mundo Gráfico tras el indulto de Vicente Lacambra



 Además del favor con el que contó su causa en el mundo de la cultura, otro hecho importante contribuyó a que Vicente sobrellevara su condena: en el locutorio del presidio conoció a Josefa Royo, una joven de la que se acabaría enamorando y con la que contrajo matrimonio en la iglesia del penal. La prensa de la época también se hizo eco del idilio y Eduardo Zamacois les dedicó un conmovedor artículo en la revista Nuevo Mundo. Asimismo, Mundo Gráfico publicó un reportaje con álgunas imágenes de Vicente en prisión.

  Vicente Lacambra obtuvo el indulto, pero ni él ni los que apoyaron su causa quedaron conformes del todo, ya que no se le exculpaba del crimen cometido. Tras el indulto intentó, sin éxito, la revisión de su causa. En un artículo publicado algunos años después en el diario progresista La Libertad, nuestro personaje escribiría lo siguiente:

"Se me concedía gracia, a mí, que no había podido obtener justicia. Se me perdonaba, cuando, en realidad y en justicia, el único que debía perdonar era yo. Tristísima paradoja, sangrienta paradoja,  que aún llevo clavada en el alma."

  Poco tiempo después de ser indultado escribió sendos artículos en El País y Heraldo de Madrid para agradecer el apoyo prestado a su causa, y en 1916  publicó su primera obra, titulada Mi calvario. Diez años de un inocente en presidio (1904-1914), prologada por Jacinto Benavente. A ésta seguirían Yo no mato (1922), Amor y trabajo (1923) y El supremo juez (1924). Parece ser que, en total, escribió alrededor de una veintena de obras de teatro, aunque la mayoría quedaron inéditas.

 Además de su faceta como escritor y periodista, Vicente Lacambra fue un hombre de fuertes convicciones políticas y sociales. Tras el indulto fijó su residencia en Mislata (Valencia) y en 1920 comenzó a trabajar como auxiliar de la Inspección de Trabajo en la capital levantina. Perteneció a la Agrupación Socialista y a la Federación Provincial Socialista de Valencia, y en 1931 pasó a formar parte del Comité Nacional de la Unión Nacional de Dependientes Municipales, federación adscrita al sindicato UGT. Durante la guerra civil desempeñó varios cargos políticos: Consejero Provincial, delegado de la Dirección General de Aduanas en la zona Centro-Sur-Levante y vocal del Tribunal de Alta Traición, Espionaje y Derrotismo de Alicante.

 Tras la Guerra Civil, y por haber pertenecido al bando perdedor, se vio obligado a emprender el duro camino del exilio. Finalmente recaló en México,  a donde llegó en mayo de 1942 a bordo del buque Nyassa. Allí se convirtió en asiduo colaborador de la publicación Adelante, Órgano del Partido Socialista Obrero en México y fue miembro destacado de la Agrupación Socialista Española en dicho país

Falleció en Culiacán-Sinaloa el 3 de abril de 1959.